Señor, Te presento nuestro matrimonio – mi marido (mi mujer) y a mí. Doy gracias porque nos has unido, nos has dado el uno para el otro y has fortalecido nuestra unión sacramental. Señor, en este momento nuestro matrimonio no es como Tu lo querrías ver. Necesita sanación. No obstante, para Ti, que nos amas a los dos, no hay nada imposible. Por eso Te pido:

– el don de un diálogo sincero,
– “lavar los ojos” para que nos miremos con los ojos de Tú amor, que “no recuerda el mal” y “todo lo espera”,
– descubrir – en medio de las diferencias – el bien que nos une; entorno a él se puedo construir algo (de acuerdo al consejo del Apóstol: vence el mal con el bien),
– Aclarar y perdonar antiguos traumas, sanar las heridas y todo lo que está enfermo, liberación de los vicios y malas costumbres.

Que se cumpla Tu voluntad en nuestro matrimonio. Que renazca nuestra relación y tome nueva vida, dando frutos para nosotros y para todos los que nos rodean. Señor, confío en Ti, y desde ahora te agradezco por todo lo que haces por nosotros. Te alabo de corazón y Te bendigo con toda mi vida.

San José, hombre y padre justo, tú que generosamente cuidaste de Jesús y María, intercede por nosotros. Cuida de nuestro matrimonio. Te encomiendo también otros matrimonios, especialmente aquellos que están viviendo dificultades. Ti lo pido –ruega por todos nosotros. Amén.

Con el permiso de la Curia de la Diócesis de Varsovia-Praga del día 28.06.2010, nr 1243(K)2010 (para rezarla en privado)